La destructiva pulsión focal de la medicina general/de familia (y de la sociedad)

19 feb

Los médicos generales/de familia con intereses especiales son como los especialistas focales: abarcan poco y de ese poco saben mucho. Por ejemplo, un médico general/de familia “especializado” en diabetes atiende a su cupo y además a los pacientes diabéticos que le deriven sus compañeros. Lo mismo para cirugía menor, dolor crónico, cáncer, epilepsia, ecografía, cefalea, asma, adicciones, EPOC, etc, los distintos “campos de interés” en que se pretende hacer las cosas bien (“mejor”).
Incluso se puede llegar a una super-especialización total/exclusiva en atención primaria con médicos generales/de familia “especializados” y dedicados en exclusiva por ejemplo a pacientes terminales a domicilio, a pacientes crónicos frágiles y complejos, a pacientes crónicos recluidos en sus casas, a pacientes en los asilos (residencias), etc. Se pretende con ello “hacer bien lo que los generalistas hacen mal”, ahorran-do en costes y mejorando la calidad, por ejemplo al derivar menos y más apropiadamente a los especialistas focales.
Los médicos generales/de familia “super-especializados” reducen su campo y disminuyen la incertidumbre clínica (menor variedad diagnóstica, mejor uso de las técnicas) lo que se supone es beneficioso para la salud.
Sin embargo, por ejemplo, es paradójico que los tales generalistas super-especializados (“con intereses especiales”), tan satisfechos con su rol como los pacientes con sus servicios, deriven más, cuesten más y no se haya de-mostrado mejor impacto en salud.
  • La destructiva pulsión focal de la medicina general/de familia (y de la sociedad). Gérvas J, Pérez-Fernández M. Madrid, febrero 2026. Descargar artículo completo aquí.